El tren de las 3:10 a Yuma BY CH_
Parece que fue ayer el día en que se estrenó esta película, que como no, pasó sin pena ni gloria por la cartelera de nuestro país aunque tenga a dos pesos pesados como principales protagonistas. El género del Western está de capa caída desde no se sabe cuando, pero cuando hacen una película la hacen con bastantes ganas y casi siempre con un mínimo de calidad, incluso aún siendo un remake como el que comento a continuación.
El tren de las 3:10 es un claro ejemplo de como se puede hacer un Western sin violencia extrema (que también la hay) y cumpliendo con todos y cada uno de los tópicos que este género tan singular ha ido aportando a las nuevas creaciones.
El ranchero Dan Evans (Christian Bale), con la esperanza de conseguir una recompensa que alivie sus penurias económicas y así salvar su rancho, decide colaborar en el traslado de un peligroso forajido recién capturado, Ben Wade (Russell Crowe). Dan, veterano del ejército de la Unión, deberá escoltar junto a otros hombres a Wade hasta un pueblo donde pasa el tren de las 3:10, que luego sigue hasta la prisión de Yuma. Pero la misión pronto se volverá muy violenta. (FILMAFFINITY)
Y parece que no es nada, contar la historia de como un forajido es custodiado al tren que le llevará a prisión, pero el director no ha querido dejar pasar la oportunidad de que podamos ver la relación que puede surgir entre los captores y el prisionero. Ben Wade es un bandido sin escrúpulos pero con principios, alguien de quién no querrías ser enemigo pero del que estarías encantado al ser su amigo. Esa dualidad de asesino y amigo es lo que hace que caiga bien desde el principio, mención especial la gran actuación de Russell Crowe demostrando nuevamente lo gran actor que es y lo bien que quedaría en papeles de malo, de esos que casi nunca le ofrecen y donde todos los grandes demuestran mejor sus dotes interpretativas. Hablando de villanos no puedo dejar pasar el personaje de Ben Foster, de nuevo un loco en su filmografía y ya parece que se está acostumbrando a interpretarlos. El que menos destaca, y no porque no lo intente, es Christian Bale en un personaje que en un principio se mueve solo por dinero pero que tiene más historia de la que parece y es en la escena donde la cuenta donde se puede ver como esta actor siempre elige los papeles con cierto criterio, habrá que ver que hace con su John Connor. El resto de la película se sustenta en el plantel de secundarios y la típica fotografía de este tipo de films. Aunque no soy fan del género me doy cuenta de que es una película lo suficientemente cumplidora como para decir que a puesto un granito de arena en el resurgir de las películas de indios y vaqueros que tanto gustaban en otros tiempos.
Lo mejor: La interpretación de todos y cada uno de los actores.
Lo peor: No hay nada, lo único que no es redonda y eso se nota al finalizar.
Ayer fuimos Tomás (al que he enganchado a la causa pro Ken Loach) y yo al Liceo a disfrutar de La Cuadrilla ("The Navigators"), y aunque ya la había visto, lo bueno de este ciclo es que es en versión original, cosa que en mi opinión debería pasar con todas, absolutamente todas las películas que se proyectan en España (lo mires desde la óptica que lo mires, todo son ventajas), y eso hace que el film tuviera un valor añadido. ¿Qué podéis esperar de La Cuadrilla? Pues una nueva crítica al capitalismo y su indiferencia social, una nueva denuncia de la reconversión industrial sufrida por Inglaterra de la mano de la dama de hierro, y una nueva dosis de realismo acompañada de un humor simple, llano, pero muy directo. La virtud de los films de Loach, es que todos nos sentimos identificados con sus personajes, los cuales despiertan una simpatía enorme entre el público espectador (tal vez todavía la cultura obrera aunque apagada resista en nuestro interior), y más especialmente en esta ocasión, ya que el guión lo firma Rob Dawber, antiguo trabajador de las redes ferroviarias de UK (al igual que los protagonistas), por tanto se nota perfectamente la vivencia de primera mano en el desarrollo de la película. Como aunque para mí Ken Loach es uno de mis directores favoritos (doy clases de FOL, y sus películas son más didácticas que el mejor libro de texto), simplemente debo hacerle una crítica, no sabe rodar escenas de cama, siempre utiliza una música lenta totalmente ridícula¡ En fin, si podéis, disfrutad una vez más del tío Loach. Un abrazo